El Salario Mínimo, la lógica y la realidad...
Siempre y en todo lugar y país el tema de cuanto debería de ser el salario mínimo devengado por una persona es motivo de discusión, análisis y algunas veces hasta enfrentamientos.
En Nicaragua – país donde por lo menos el 60% de la población “sobrevive” con ingresos promedios díarios de entre uno y dos Dólares Norteamericanos ( USD ) el tema no solamente es discutido y analizado sino que lamentablemente es utilizado y manipulado por los actores politicos de los diferentes partidos para mantener el enfrentamiento entre clases sociales y rivalidad entre la clase trabajadora y los empleadores con el único fin de garantizarse una clientela votante para procurarse ellos tener siempre acceso al poder y a los beneficios personales y partidarios que se han convertido en el modus Vivendi tanto de politicos del partido gobernante como de patidos de la auto-denominada oposición.
A Diario vemos como el pueblo trabajador y la clase media – que son el verdadero motor que impulsa la economía en cualquier nación – es asediada y castigada para mantener aparatos y entidades estatales desproporcionales con la realidad y posiblidades económicas verdaderas del país. A cambio de mantener una planilla estatal super inflada con altos funcionarios ( empleados publicos ) cuyos salarios se asemejan a aquellos devengados por empleados públicos en países con economías mucho más fuertes y que no son del tercer mundo el pueblo trabajador y la clase media mira y siente día a día como arreglarselas para alimentar a sus hijos y a sus familias.
Todos los días miles y miles de padres de familia nos preguntamos cómo proveerles la eduación, salud y esparcimiento que son derechos básicos y necesarios para que nuestros hijos crezcan sanos y salvos desarrollando las habilidades, cualidades y conocimientos necesarios para convertirse en elementos e individuos que sean capaces de valerse por si mismos, mejorar sus situaciones y contribuir positivamente al desarrollo y productividad del país. El salario o ingresos de las familias pues rinde cada vez menos y los sacrificios son cada vez mayores lo cual da lugar a que muy astutamente gran parte de la fauna política nacional utilicen el tema de el “salario mínimo” para proyectarse ellos como defensores del pueblo, de los pobres y de los necesitados pidiendo sacrificios y “ajustes de faja” a la población mientras ellos viven una vida cómoda llena de lujos y sin saber lo que es realmente tener que preocuparse de donde conseguir para pagar el servicio de agua, luz eléctrica o la eduación, medicinas o la comida. Desafortunadamente las necesidades son tantas que la desesperación alimenta las esperanzas de muchos que son tentados por los cantos de sirena de estos politicos y se convierten en tontos útiles que le dan vida a las trasnochadas y obsoletas ideas de los mal llamados líderes.
El “salario mínimo” no es lo que debería de estar sujeto a revisión. Es mas, no debería de ser tema de consideración. Lo que si deberíamos poner en la palestra y analizar, revisar y modificar son las políticas, actitudes, enfoques y factores que causan que ese salario pierda su poder aquisitivo con la rapidez que lo hace cada vez más y más. Pero claro, para hacer esto se necesita de algo que Nicaragua carece: Políticos con verdadera Voluntad, Actitud Recta y Respeto al pueblo lejos de compromisos partidarios.
En Nicaragua – país donde por lo menos el 60% de la población “sobrevive” con ingresos promedios díarios de entre uno y dos Dólares Norteamericanos ( USD ) el tema no solamente es discutido y analizado sino que lamentablemente es utilizado y manipulado por los actores politicos de los diferentes partidos para mantener el enfrentamiento entre clases sociales y rivalidad entre la clase trabajadora y los empleadores con el único fin de garantizarse una clientela votante para procurarse ellos tener siempre acceso al poder y a los beneficios personales y partidarios que se han convertido en el modus Vivendi tanto de politicos del partido gobernante como de patidos de la auto-denominada oposición.
A Diario vemos como el pueblo trabajador y la clase media – que son el verdadero motor que impulsa la economía en cualquier nación – es asediada y castigada para mantener aparatos y entidades estatales desproporcionales con la realidad y posiblidades económicas verdaderas del país. A cambio de mantener una planilla estatal super inflada con altos funcionarios ( empleados publicos ) cuyos salarios se asemejan a aquellos devengados por empleados públicos en países con economías mucho más fuertes y que no son del tercer mundo el pueblo trabajador y la clase media mira y siente día a día como arreglarselas para alimentar a sus hijos y a sus familias.
Todos los días miles y miles de padres de familia nos preguntamos cómo proveerles la eduación, salud y esparcimiento que son derechos básicos y necesarios para que nuestros hijos crezcan sanos y salvos desarrollando las habilidades, cualidades y conocimientos necesarios para convertirse en elementos e individuos que sean capaces de valerse por si mismos, mejorar sus situaciones y contribuir positivamente al desarrollo y productividad del país. El salario o ingresos de las familias pues rinde cada vez menos y los sacrificios son cada vez mayores lo cual da lugar a que muy astutamente gran parte de la fauna política nacional utilicen el tema de el “salario mínimo” para proyectarse ellos como defensores del pueblo, de los pobres y de los necesitados pidiendo sacrificios y “ajustes de faja” a la población mientras ellos viven una vida cómoda llena de lujos y sin saber lo que es realmente tener que preocuparse de donde conseguir para pagar el servicio de agua, luz eléctrica o la eduación, medicinas o la comida. Desafortunadamente las necesidades son tantas que la desesperación alimenta las esperanzas de muchos que son tentados por los cantos de sirena de estos politicos y se convierten en tontos útiles que le dan vida a las trasnochadas y obsoletas ideas de los mal llamados líderes.
El “salario mínimo” no es lo que debería de estar sujeto a revisión. Es mas, no debería de ser tema de consideración. Lo que si deberíamos poner en la palestra y analizar, revisar y modificar son las políticas, actitudes, enfoques y factores que causan que ese salario pierda su poder aquisitivo con la rapidez que lo hace cada vez más y más. Pero claro, para hacer esto se necesita de algo que Nicaragua carece: Políticos con verdadera Voluntad, Actitud Recta y Respeto al pueblo lejos de compromisos partidarios.


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