Thursday, July 10, 2008

Pecados de Omisión (JUNIO 2008)

Pecados de omission. Este término para definir aquellas faltas contra la ley de Dios siempre me llamó la atención desde que comprendí que no solamente se puede pecar haciendo el mal o lo indebido sino que también por dejar de hacer lo correcto y justo en el momento pertinente. Lo interesante es que tanto por hacer el mal como por dejar de hacer el bien el resultado es igual: Pecar.

Se me ha venido a la mente que nosotros, el pueblo de Nicaragua, podriamos estar pagando las consecuencias de nuestros pecados. Unos por cometer faltas y otros por omission pero igual: todos culpables por igual de que hoy por hoy tengamos el país, el gobierno y la nación que tenemos.

Si dejaramos a un lado todas las pasiones políticas, los fanatismos religiosos y los intereses partidarios podríamos ver claramente que no es un cambio de gobierno ni un cambio de políticas económicas ni sociales las que van a permitir que la situación general del país cambie de tal forma que finalmente las familias nicaraguenses y el pueblo en general tenga verdaderamente la paz, el trabajo, la salud, la eduación y las oportunidades para prosperar que justamente se merecen. Lo que se necesita es un cambio de actitud y de vision. De lo contrario, mientras no podamos hacer ese cambio seguiremos en el rumbo que actualmente estamos y que dolorosamente nos lleva cada vez más a la desesperación, a la pobreza, a las injusticias sociales y al fracaso.

Estoy seguro que todos los nicaraguenses estamos conscientes que no podemos continuar ni un día más permitiendo que nuestra economía y nuestra sociedad dependan tanto de los acontecimientos de la política nacional. Por lo menos no mientras ésta siga siendo protragonizada por hombres y mujeres que no les importa causar daños, sufrimientos, necesidades y poner en peligro a la población mientras ellos se sigan enriqueciendo y viviendo una vida opulenta y llena de lujos en puestos gubernamentales satisfaciendo únicamente sus intereses partidarios y personales.

Nicaragua es un país rico en recursos naturales. Eso lo hemos escuchado hasta el cansancio y la verdad es que si lo escucho una vez más yo creo que vomitaría. Así es. De nada sirve escuchar, leer o saber que el país tiene tantos recursos naturales, tanta extension de tierra y tantas oportunidades para salir adelante si aquellas personas que tienen el poder de decisión y el poder para hacer que las cosas sucedan o no siemplemente no quieren porque saben que es más rentable para sus cuentas bancarias personales mantener al pueblo en interminables luchas de clases sociales además de agobiados por las multiples necesidades y carencias. Después de todo la lógica de todos los politicos y dizque “lideres” que hasta el momento hemos tenido es de que un pueblo ocupado y preocupado con sus problemas de alimentación, transporte, trabajo, salud y educación es más facil de manipular que un pueblo libre, tranquilo, feliz, sano y bien educado.

Según los funcionarios y servidores públicos en el país de los ciegos el tuerto es rey pero tristemente los tuertos que nos gobiernan desde el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, el Poder Judicial y el Poder Electoral tienen una vision tan atrofiada y nublada por sus mezquindades, egoísmo, orgullo y soberbía que no es muy dificil pensar que estamos siendo gobernados por el mismo Diablo incitandonos cada día a que entre hermanos nos enterremos el puñal por la esplada por unos cuantos granos de arroz, de frijol y unas migajas de pan.

El Noble Pueblo de Nicaragua no son esos hombres y mujeres que que desde la Asamblea Nacional, desde la Corte de Justicia, desde La Presidencia, La Vice-Presidencia y desde el Consejo Supremo Electoral a díario irrespetan la constitución y la honra del pueblo negociando como mercaderes prostituidos jugando con las leyes como quien juega con un juego de cartas para ver quien de ellos gana más y quien pierde menos sin importar que el que paga sus absurdas apuestas es siempre el pueblo trabajador.

El Noble Pueblo de Nicaragua no son ellos. Somos todas aquellas personas que nos esforzamos por mejorar cada día trabajando, estudiando y procurando lo mejor para nuestras familias porque la pura verdad es que no podemos pretender la demagogia de que un país o una nación pueda estar bien si la familia no lo está. La Felicidad y la Caridad empieza por casa y el verdadero enemigo del pueblo: Los Políticos Nicaraguenses y sus partidos lo saben y por eso es que nos mantienen en la sosobra y subdesarrollo, para mantenernos preocupados por solventar las necesidades de nuestras familias y así ellos tener todo el tiempo y espacio para hacer sus negociaciones, negocios, atropellos y abusos sin que nadie les diga nada para seguirse repartiendo cuotas de poder y cargos para seguirse enriqueciendo ellos y nada más que ellos.

Nicaragua entera sabemos y estamos conscientes de esto, pero realmente no hacemos nada por remediarlo. De ahi que mientras los politicos pecan haciendo el mal nosotros, el Noble Pueblo de Nicaragua pecamos por omisión. Por lo menos así ha sido hasta ahora y es el tiempo el que dirá que tanto puede el Noble Pueblo de Nicaragua aguantar o que tanta fuerza tiene para poner finalmente las cosas en orden donde la verdadera justicia, la paz incondicional, la seguridad y la prosperidad sean de todos los nicaraguenses.