Monday, August 14, 2006

20 AÑOS DESPUES y SEGUIMOS EN LAS MISMAS

En la década de los 80's en Nicaragua, la población sufría y soportaba entre muchas limitaciones largos cortes en el servicio de energía eléctrica y en el abastecimiento de agua potable. En aquella época el gobierno militar y totalitario Sandisnista de inclinación comunista lo atribuía al bloqueo económico que el gobierno Norteamericano ejercía y forzaba en contra de Nicaragua además de que para ese entonces estaba el país en una guerra sin sentido.

Hoy a veinte años y tres gobiernos "democráticos" más tarde los nicaraguenses estamos nuevamente soportando estos mismos padecimientos los cuales estos gobiernos ahora lo atribuyen al mal invierno y al alza en el precio internacional del petroleo.

Después de analizar friamente la evolución y "progreso" (por no decir metamorfosis) que hemos venido experimentando en Nicaragua; La verdad es que independientemente de que doctrina, creencias o tendencias tenga el partido político que esté en el poder siempre tendremos estos problemas ya que ya sea con políticas económicas de caracter populistas en el caso de unos o políticas económicas de desarrollo de caracter capitalista en el caso de los otros; desgraciadamente desde 1979 hasta la fecha no ha existido un proyecto de Nación serio ni factible al que independientemente de las suceciones gubernamentales se les de el debido seguimiento para asegurar soluciones y alternativas reales a los problemas que afectan a la población.

En el pasado, excusandose tras una guerra de ideas e intereses donde eran los hijos, los maridos, los novios y los padres del pueblo quienes eran mandado a morir a la montaña para defender una revolución, un proyecto, un ideal cuya finalidad verdadera no era mas que la de mantener en el poder a un reducido grupo de inexpertos revolucionarios que al final no pudieron ni mantener sus ideales ni sus integridades (salvo muy pocas exepciones)que cegados por la soberbia y el poder no supieron manejarse ni como gobernantes ni como actores en un escenario mundial en aquel entonces sumiendo a Nicaragua en una gran pobreza material, espiritual, cultural y técnica.

En los últimos años equivocadamente se han aplicado medidas como privatizar servicios públicos, otorgar demasiadas conseciones para explotar los recursos naturales sin los debidos controles a la vez que los últimos tres gobiernos, enfocados y preocupados mayoritariamente en mejorar los números de la mácro-economía nacional y beneficiar a los grandes capitales nacionales y extranjeros, honestamente han hecho más por empeorar la situación y el panorama futuro de Nicaragua para la gente común que cada vez mira como todo sube de costo mientras su salario permanece en un inmoral e inhumano congelamiento a la vez que el país cada vez se torna más empobrecido, más polvoso, más seco y más caótico mientras aquellos que viven de inmorales altos sueldos repiten una y otra vez de que vamos por buen camino y promueven proyectos y planes que realmente no son factibles para un país tan empobrecido, explotado y donde las prioridades deberían de ser la salud, educación y el apoyo a la pequeña y mediana empresa y no el casi fanático apoyo a las grandes empresas extranjeras mientras a los nacionales se les dificulta cada vez el poder trabajar y sacar adelante a sus familias ya no digamos a su propio país.

Nicaragua necesita de gente que la quiera de verdad. Necesita de gente que quiera a su pueblo y que quiera servir a su pueblo, no servirse de él. Nicaragua necesita que todos sus hijos e hijas despertemos de este tipo de trance o hipnotismo en el cual hemos caido todos y nos demos cuenta de que ya hemos vivido y experimentado lo que los que nos han gobernado hasta ahora tienen y pueden ofrecernos y si somos sinceros con nosotros mismos veremos que seguimos en las mismas, con los mismos problemas y las mismas dificultades empobreciendo cada vez más al pueblo mientras esos políticos de siempre - ya sean de la izquierda o de la derecha- se hacen cada vez más ricos y más poderosos jugando con el hambre y las necesidades de la gente que con altas cargas de impuestos les mantienen sus altos sueldos, lujos y comodidades a esa clase política que hoy nuevamente quiere seguirnos gobernando para continuar explotandonos.

Es hora de que Nicaragua tenga verdaderamente una nueva oportunidad. Un cambio total. Por eso es que es necesario que en las próximas Elecciones Nacionales procuremos garantizar nueva sangre en los poderes que regiran nuestros futuros: La Asamblea Nacional necesita caras nuevas, sangre nueva, ideas nuevas, actitudes nuevas. El Poder Ejecutivo necesita además de caras e ideas nuevas; necesita valor y sabiduría para poder asegurarle al pueblo y no a unos cuantos privilegiados que con Fe y corage podemos hacer y generar los cambios que garantizarán el que no tengamos que estar veinte años después analizando, estudiando y lamentando los mismos problemas de siempre.